Translate

Sunday, February 1, 2026

Homenaje a Daniella, la Sembradora Italiana

Homenaje a Daniella, la Sembradora Italiana Hace unos anos, una mujer sintio un llamado a dejar su hermoso pais y venir a servir a los ninos en Quibdo, Choco. Ella, dejandolo todo solo con su fe, llego a Colombia y se dedico a nutrir a los ninos de esta ciudad muy rica, pero muy pobre a la vez. La ciudad donde hay oro debajo de sus pies, pero la gente vive en la humildad y pobreza donde pocos tienen agua y luz, y donde falta los nutrientes para alimentar sus pequenos cuerpos y sus almas. Daniella es la mujer, que en silencio, llena esta gran necesidad. Hoy honramos a Daniela, una mujer cuyo corazón habló más fuerte que cualquier distancia. Daniella llegó a Quibdó con la humildad de quien no busca reconocimiento, y con la fuerza luminosa de quien sabe que un solo gesto puede cambiar un destino. En los ojos de los niños encontró una llamada, y en sus manos llevó alimento, consuelo y esperanza. No vino a imponer, sino a abrazar. No vino a observar, sino a sembrar. Sembró pan para el cuerpo, pero también sembró dignidad, ternura y paz para el alma. Su presencia fue un puente entre mundos, un recordatorio de que la solidaridad no tiene idioma ni frontera. Hoy damos gracias por su siembra, por su valentía silenciosa, por su amor que se volvió acción, y por las semillas que seguirán creciendo en cada niño tocado por su luz. Que este homenaje sea un abrazo colectivo a una mujer que eligió amar con hechos y sembrar con el corazón. 🌿 Poema para Daniella, la Sembradora Italiana Daniella, sembradora de auroras, que llegaste desde tierras lejanas con el corazón abierto y las manos llenas de pan y esperanza. En Quibdó, donde el río canta historias antiguas, tú escuchaste el llamado silencioso de los niños que tenían hambre en el cuerpo y en el alma. Y fuiste. Sin ruido, sin aplausos, sin miedo. Fuiste como van los que aman: con pasos firmes y mirada que abraza. Allí sembraste semillas que no caben en ninguna estadística: semillas de paz, de amor que no exige nada, de dignidad que levanta, de ternura que cura. Los niños te miraron como se mira a quien trae sol en las manos. Y tú, Daniella, les devolviste la infancia, aunque fuera por un instante, con un plato lleno y un abrazo verdadero. Hoy te damos gracias, Sembradora Italiana, por cruzar océanos para recordarnos que el amor también viaja, que la solidaridad tiene acento universal, y que una sola mujer puede encender un bosque entero de esperanza. Que tu siembra florezca siempre en los corazones que tocaste y en los caminos que aún te esperan. Oración por Daniella, Sembradora de Luz Dios de la vida, te damos gracias por Daniella, por tu corazón dispuesto y por tus pasos que llevaron consuelo a Quibdó. Bendice sus manos, que ofrecieron alimento y esperanza. Bendice sus ojos, que vieron la dignidad en cada niño. Bendice su voz, que sembró paz sin necesidad de palabras. Que las semillas que dejó en la tierra del Chocó crezcan en amor, justicia y fraternidad. Que su ejemplo inspire a muchos a cruzar fronteras con el alma abierta y a servir sin esperar nada a cambio. Guárdala en tu luz, y permite que siga siendo instrumento de tu paz allí donde la envíes. Amén. PS: No estoy alli para entregarte este homenaje, pero Colombia te lleva en el corazon y te lo agradecemos por siempre. El Diploma dice lo siguiente: Homenaje a Daniella Confalonieri La Sembradora Italiana En reconocimiento a su entrega generosa, por cruzar fronteras para alimentar cuerpos y despertar almas, y por sembrar en Quibdó semillas de paz, amor y esperanza que seguirán floreciendo en cada niño tocado por su luz. Con gratitud profunda de la comunidad del Chocó, que hoy honra su paso, su corazón y su siembra eterna. Sembrando Futuros Quibdó, Chocó, Colombia 2026