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Saturday, July 11, 2015

Castigos de Antaño



Recordaba con añoranza los castigos que nos ponían las profesoras en el colegio cuando hacíamos algo equivocado y querían corregir nuestro comportamiento.  Castigos del siglo pasado, que ya no existen… será por eso que el mundo está como está? 

Uno de mis “castigos favoritos” era escribir 100 o 500 frases con un mensaje que se debía grabar en nuestras conciencias.  Pensaba que frase daría hoy a quienes contribuyen al atraso del país?  A los grupos al margen de la ley? A la corrupción?

Frases como:
“Mi actitud negativa contribuye al subdesarrollo de mi país”
“Mi actitud negativa contribuye al subdesarrollo de mi país”
“Mi actitud negativa contribuye al subdesarrollo de mi país”

“No vamos a volar oleoductos… protegemos la próxima generación”
“No vamos a volar oleoductos… protegemos la próxima generación”
“No vamos a volar oleoductos… protegemos la próxima generación”

“Todo peculado promueve el hambre de la infancia”
“Todo peculado promueve el hambre de la infancia”
“Todo peculado promueve el hambre de la infancia”

O que tal:
“Cuando llego tarde… atraso a mi equipo y por lo tanto a mi país”
“El chisme destruye a la humanidad peor que una bomba atómica”
“No masticaré chicle en clase… no fortalece las neuronas”


En fin, tal vez en  los diálogos de paz ayudaría si los integrantes reflexionan por sí mismos y escriben unas cuantas frases, o sus reflexiones en un cuaderno a rayas, y se imponen metas de cómo van a ayudar al país.  Ya es hora, no?